viernes, 30 de marzo de 2012

Kasia Kosinska: “Cuando me pongo a correr desconecto de todo y es cuando realmente descanso”

Kasia Kosinska, la alegría personificada

Sólo hace falta saludarla e intercambiar con ella un par de frases para saber que Kasia Kosinska (Jaroslaw, Polonia, 1981) es tan feliz, espontánea y alegre como refleja la fotografía que encabeza esta entrevista. Algunas veces una foto dice mucho de una persona y ésta es una de ellas. Su nombre completo es Katarzyna Sylwia Kosinska, una mujer que, además de ser alegre, contagia su alegría a los demás. Más que una entrevista con una deportista para hablar de su afición, ésta es una entrevista con una persona que, a sus 31 años, tiene un apreciable recorrido vital. Su afán por viajar y conocer mundo la empujó a aprender idiomas (domina el polaco, el castellano, el inglés, el francés, incluso el catalán y ya se ha puesto con el italiano) y a estudiar una carrera (Economía, en la rama de Comercio Internacional) que le permitiera salir y conocer otros pueblos, otras vidas, otras culturas. Ahora, Kasia Kosinska trabaja como responsable de Logística en la empresa Pioneer Hi-Brend Spain, dedicada al comercio de semillas, donde es responsable de exportaciones e importaciones en todo el territorio español.

En Polonia está toda su familia: sus padres, sus abuelos, su hermano mayor, sus dos sobrinos, a los cuales visita unas tres o cuatro veces al año “gracias a que ahora hay un vuelo directo Málaga-Cracovia”. Desde hace seis años, tras recorrer muchos puntos de Europa y de España, vive en Coria con la persona que la atrajo a nuestro pueblo: su pareja, Andrés, coriano de cuna y criado en Ronda, aficionado a la jardinería y a la electrónica que monta en bici, hace senderismo y bucea, pero no corre. Comparten vivienda con una gata que duerme de día y hace vida de noche. Kasia Kosinska ha sido la primera mujer de Coria en correr y terminar un maratón. Lo hizo por debajo de las cuatro horas: 3.59,14. Fue el 19 de febrero en Sevilla. Acaba de regresar de Lisboa, donde ha corrido el medio maratón de la capital lusa. Su ideario en la vida: constancia, autenticidad, paciencia y humildad. Su concepto del deporte es sencillo: “Lo bonito de correr es que en la línea de salida todos partimos de la misma posición, el deportista de élite, el que nunca ha corrido, el hombre, la mujer… Todos queremos lo mismo: participar, correr y terminar la carrera”.

-Vives en Coria, pero naciste en Polonia. ¿Qué recuerdos tienes de tus orígenes?
-Nací en el pueblo de mis abuelos, tanto maternos como paternos, que está muy cerca de la frontera con Ucrania. Mi madre era profesora y mi padre militar y hasta los cinco años viví con mis abuelos. Entonces, hasta los 5 años la enseñanza no era obligatoria y estuve todo ese periodo con mi abuela. Los recuerdos son superbonitos. Mis abuelos eran agricultores y tenían mucho campo. Esos fueron mis primeros años: vida con mis abuelos en el campo, rodeada de animales y naturaleza, jugando con mis amigos, montando en bici o pescando con mi hermano.

-Pero llega el momento en que tienes que ir al colegio…
-A partir de esa edad ya me voy a vivir con mis padres cerca de Cracovia, a unos 200 kilómetros de mis abuelos. Tenía 5 años, pero me acuerdo perfectamente del primer día en la ciudad. Fue un choque porque tenía que empezar a conocer amigos, ir a una escuela… Entonces era muy dependiente de mi madre, que era profesora en la misma escuela. Me daba miedo estar sola. De hecho, en los recreos, cuando estaba con mis amigos en el patio, siempre estaba mirando por la ventana para verla. Si no la veía, lloraba. Ahora me dice: “Cuando eras pequeña siempre querías verme y ahora siempre estás fuera y no te vemos durante meses”.

-Dejas la escuela y… ¿cómo sigue tu vida?
-Desde pequeña tenía en la cabeza que quería viajar, estar fuera, tener un oficio que tuviera relación con otros países. Siempre me ha gustado. Quizá por eso estudié Comercio Internacional. Creo que un modelo para mí era mi tío, hermano de mi madre, que era misionero. Lo mismo estaba en África, que en Bélgica… Viajaba mucho y desde pequeña quería ser como él y conocer gente de distintos países.

-¿Qué deportes practicabas en Polonia? ¿Corrías ya?
-No. No corría. En Polonia es complicado hacer deporte al aire libre con 15 grados bajo cero. En invierno jugaba al baloncesto, al voleibol, hacía natación, aeróbic, senderismo… Hacía mucho deporte en interior.

-Los estudios son los que te llevan a viajar por Europa. ¿Por qué decides quedarte en España? ¿Cuándo dices “éste es el sitio en el que quiero vivir?
-Pues realmente fue por casualidad. Estudié francés e inglés en el colegio y empecé con el castellano en segundo curso en la universidad. Dos años más tarde solicité una beca de prácticas en una empresa extranjera y me la concedieron. Podía elegir entre Inglaterra y España y me decidí por España…

-¿Por algo especial?
-Bueno. Me gustaba el clima. Y el pueblo de mis padres tiene un pueblo gemelo en España, en Tarragona. También quería mejorar mi castellano… Todo eso hizo que me decidiera por España. Me tocó Sevilla, pero aquí en Sevilla no conocía a nadie. Había viajado ya por otras zonas de España, como Cataluña, Galicia y Valencia, pero no conocía el Sur.

-¿Y cómo es que acabas viviendo en Coria?
-Me acuerdo de mis primeros días en Sevilla. Era enero de 2005, justo después de los Reyes. Te puedes imaginar el contraste, recién llegada de Polonia con 10 grados bajo cero y, de repente, me veo en el Parque de María Luisa a 20 grados. No me lo podía creer. Me dije: “Esto es una maravilla. Me gustaría quedarme aquí”. Conocí a un grupo de españoles y españolas. Y así conocí a mi actual pareja, Andrés, que es de Coria y que era amigo de un amigo. Acabé mi periodo de prácticas, volví a Cracovia a terminar la carrera y después regresé a España. Estuve cinco meses en Tarragona hasta que decidí vivir con Andrés y me instalé con él aquí en Coria. Realmente, tuve suerte, tanto en el ámbito profesional como en el personal. Cuando te sientes bien en un sitio es por la mezcla de varias cosas, pero, sobre todo, es por la gente que te rodea y que te hace sentirte como en casa. Yo me siento así… Y se me nota.

- Hablemos de atletismo. ¿Cómo, por qué y cuándo te pones a correr?
-En Tarragona tenía un amigo que estaba apuntado en un club de atletismo. Yo hacía aeróbic, gimnasio… y este amigo me dijo: “Sal un día conmigo a correr”. Al principio no me gustó nada. Yo decía que eso no era para mí, hacía mucho calor… Pero poco a poco y ya por mi cuenta empecé a correr, a ir a carreras pequeñas. Mi primera carrera fue una popular de cuatro kilómetros. Era el año 2005, en el que casi no había mujeres, pero sorprendentemente en aquella carrera quedé segunda y aquello fue para mí, ufff… Me decía: “Imposible, pero si nunca he corrido”. Y de repente me dan una copa así de grande… Aquello fue una motivación. Y empecé a correr más en serio. Cuando llegué a Coria ya corría…

Vi cómo Gebreselassie batía el récord de medio maratón en Granollers y me dije que yo tenía que correr esa distancia algún día”

-¿No tuviste ningún referente del atletismo profesional, ninguna figura que te impresionara?
-No, nunca seguí a ningún deportista profesional, pero tuve un ejemplo familiar en mi tía, que siempre me motivaba par ir con ella a esquiar o a nadar. Mi primer encuentro con el atletismo profesional lo viví en 2006, cuando estuve acompañando en bici a mis amigos corredores en la Mitja Marató de Granollers,  donde Haile Gebreselassie batió el récord de la prueba: 1 hora y 7 segundos. Aquel día me dije a mí misma: “Un día me gustaría correr una media maratón”.  Y un año y medio más tarde en diciembre 2007 acabé mi primera media de Sevilla a Los Palacios con un tiempo de 01:41:52. Aunque mi mejor marca está en 1.37.

Kasia, apurando los metros finales del último medio maratón Sevilla-Los Palacios


-¿Por qué te haces socia del Club Atletismo Coria?
-Cuando llegué aquí empecé a enterarme, no sé ni cómo, de dónde había carreras populares. No conocía pueblos de Sevilla y fue como una aventura. Un día, en 2006 ó 2007, me apunté a una carrera popular en El Cuervo. Ni siquiera sabía dónde estaba. Esa carrera no sé si la gané, pero sí que subí al podio. Por megafonía dijeron: “Kasia Kosinska, de Coria del Río”. Entonces se me acercaron Sebastián Galán y Mari Carmen Sales, que estaban ese día allí y habían oído la megafonía. Nos conocimos, me invitaron a apuntarme al club y me apunté.

-¿En qué cambió tu percepción del atletismo?
-Antes pensaba que la gente que corre ¿para qué lo hace? Cuando ya eres uno de los que corren lo ves claro: cada uno tiene una motivación diferente. Y luego tiene que gustarte. Y a mí me gusta correr. Al principio puede ser como el café, que lo pruebas y puede no gustarte, pero poco a poco vas cogiendo el ritmo. Si yo ahora me llevo una semana sin correr, me falta algo. Es como una adicción sana.

-¿Y cuál es tu motivación? ¿Qué es lo que te empuja a correr?
-Creo que es un ritual que forma parte de nuestra vida. No es nada que nos empuje. Es más bien una necesidad que tenemos en nuestro interior. Los que nos ven desde fuera no lo entienden. Pero yo lo veo como un hábito. Una vez que te has acostumbrado a correr no puedes dejarlo.


Kasia en el podio
-Veo que sueles apuntarte a muchas carreras.
-Me gustan, porque es un lugar en el que te encuentras con la gente. Si vas a dos o tres carreras encuentras a la misma gente y haces amigos nuevos. Una vez, mi compañera en el trabajo me dijo un lunes por la mañana que había visto una foto mía en Facebook y era porque una amiga suya había corrido el día antes la carrera de fondo del Aljarafe y había subido al podio y yo había ido a la misma carrera y también estaba en el podio y, claro, buscando la foto de su amiga me vio a mí. Y ya me hice amiga de su amiga.


-Las carreras nos hacen mejorar… ¿Cómo ha sido tu evolución?
-Mi ritmo no ha mejorado mucho con los años. Por diferentes circunstancias, cada año he ido haciéndolo un poco mejor pero no tanto como para poder decir que he dado un salto. Y en cuanto a resultados, voy para atrás, porque cada vez hay más chicas que corren y ahora no suelo subir al podio. Con el maratón he descubierto que puedo correr muchísimos kilómetros a un ritmo muy suave. Pero me cuesta correr rápido. Una carrera corta de 10 kilómetros la hago entre 45-50 minutos, pero me cuesta mejorar eso. Debería hacer más series y trabajar más la velocidad.

-¿Cómo son tus entrenamientos?
-No suelo hacer series. No me lo tomo como un entrenamiento, digamos, profesional. Sinceramente, nunca he mirado el correr como algo muy serio. Yo entreno o salgo a correr porque me gusta. Me pongo mi chándal, mi música y salgo a disfrutar un poco del día corriendo. Hago 10 ó 15 kilómetros. Pero ahora, pasado ya un tiempo, se me empieza a hacer un poco monótono el repetir el mismo tipo de entrenamiento, las mismas rutas… Ahora sí que me gustaría variar un poco. Ya son muchos años entrenando haciendo lo mismo…

-¿Cuál es tu próxima meta?
-Este año, como aquel que se propone adelgazar o dejar de fumar, mi meta era el maratón. Y para el año que viene será mejorar la marca conseguida. Porque una vez que he probado, me ha gustado. Ya tengo mi marca y ya sé por dónde empezar.

El maratón fue menos duro de lo que me esperaba. Iba fresca y bromeaba. Estaba tan advertida que no arriesgué”

-Has debutado en un maratón. ¿Qué impresión te ha quedado?
-Realmente, la carrera fue menos dura de lo que me esperaba. En los entrenamientos, nunca había pasado la barrera de los 30 kilómetros. Siempre tuve en la cabeza las palabras de Francisco Herrera, nuestro presidente, y de todos los amigos: “Ten cuidado, porque el maratón empieza en el kilómetro 30”. Corrí muy suave, empecé muy tranquila, muy por debajo de mi ritmo y siempre pensando en el kilómetro 30. Cuando crucé la media iba bien y pensé: “A ver si dentro de 10 kilómetros me voy a venir abajo”. Pero no me vine abajo. También creo que este maratón ha sido, entre comillas, tan fácil, porque tenía muchos amigos en distintos puntos de la carrera, y esto me ayudó mucho. Sabía que en el kilómetro equis tenía a un amigo esperando y más adelante tenía a otro… Y estaba muy pendiente de encontrarlos, lo que me hacía distraerme en la carrera. Vi a mucha gente, también a gente del club. También tenía a tres amigos que me acompañaban en bici. Entonces, desde el kilómetro 30 fui acompañada de gente que me hablaba… Estaban sorprendidos. Me decían: “Parece que no llevas ya 30 kilómetros”. Iba fresca y bromeando. Me sentí muy bien.

-O sea, que la táctica era no arriesgar nada en ningún momento…
-Exactamente. ¡Iba tan advertida y era tan consciente de que eran 42 kilómetros! Había que conservar las fuerzas y no ir rápido al principio. Cuando vi mi carrera en el iPod, era una línea recta, no había picos. Esto no me había pasado en ninguna carrera. Las carreras cortas las suelo empezar fuerte y, luego, que pase lo que sea, pero en el maratón no. Ahí había que conservar. Hice las dos medias en el mismo tiempo.

-Entonces no has visto el famoso muro.
-No, no. Bueno, a partir del 37, en la recta de Torneo, me pesaban un poco las piernas, pero no me sentí mal en ningún momento.

-¿Esperabas bajar de las cuatro horas?
-Mi primer objetivo era acabar, porque no sabía cómo iba a reaccionar mi cuerpo. Nunca había corrido tantos kilómetros y no sabía cómo iba a ir a partir del 25 ó 27. Tenía miedo de tener algún problema de estómago, que aunque últimamente no los tengo, iban a ser muchos kilómetros y nunca sabes cómo va a reaccionar tu cuerpo. Creo que me sentí tan bien, sin molestias ni en las piernas ni en el estómago, que me olvidé de que estaba corriendo el maratón. Fue muy bonito.

-Acabas de correr el medio maratón de Lisboa. ¿Te gusta más esa distancia o prefieres el maratón?
-El medio maratón lo divido en dos carreras populares. La primera llega hasta el kilómetro 10 y me los tomo como una especie de calentamiento. Lo que pretendo es sentirme bien hasta ese punto. Y a partir de ahí, apretar. En el maratón, como he dicho, no me he planteado apretar. El maratón tiene mucho ambiente y disfrutas más de ese ambiente, yo tenía un auricular puesto y el otro quitado para vivir el ambiente. Disfruté mucho, porque estaba corriendo en Sevilla, con la gente... En el medio maratón estoy más concentrada en el hecho de correr y hacer la marca, mejorar un poco e ir más rápido. En el maratón, para sobrevivir tienes que desconectarte de la actividad de correr, tienes que concentrarte en otras cosas que no te hagan pensar en los kilómetros que te quedan para acabar. Yo disfruté con todo: con las camisetas de la gente, con los ánimos… Es un encuentro que tiene mucho de social, gente que corre en grupo, que habla y que no se centra en hacer marca, sino en acabar, que ha sido mi objetivo este año.

Cerca de Gebresselasie. Media maratón Granollers 2006
-¿Qué anécdotas recuerdas como corredora?
Huy… (risas) En la Sevilla-Los Palacios del año pasado, al quitarme el pantalón del chándal, me di cuenta de que las mallas con las que iba a correr las tenía puesta al revés, con las costuras hacia fuera. Todos los del club se pusieron de espaldas a una pared y yo, entre ellos y el muro, me cambié. Seguro que alguno se acuerda (más risas). También recuerdo el medio maratón de Lisboa del año pasado, que empieza a la entrada del puente, fuera de la ciudad, y acaba en el barrio de Belem, a varios kilómetros. Yo iba como siempre, con mi mochila, con todas mis cosas preparadas, pero miraba a la gente y vi que todos iban sin mochila, sólo vestidos con la ropa con la que iban a correr. La organización no tenía nada habilitado para dejar tus pertenencias y devolverlas en la línea de meta. ¿Cuál era la opción? O no correr, o tirar la mochila, en la que llevaba el móvil, la cámara, etcétera, o correr con la mochila a la espalda. Evidentemente, corrí con la mochila.

- Por último, en las carreras y hablando contigo transmites felicidad. ¿Qué te ha llevado a ella?
- La constancia y ser yo misma me han dado la felicidad. Cuando haces lo que te gusta y vives la vida que te gusta no necesitas mucho más. A la vez, la constancia me ha enseñado a ser paciente y humilde. En este deporte, y creo que en todos los deportes, no se consigue nada de un día a otro. He aprendido de avanzar y conseguir nuevos retos poco a poco, trabajando sin prisa, pero sin pausa. Me he dado cuenta de que con el ritmo de vida que llevamos y con todos los cambios que están pasando alrededor, la constancia es una rutina que me gusta. Y en mi rutina está el momento del entreno. Ese es el tiempo en el que realmente descanso, me pongo mi música y desconecto de todas las cosas. Y a correr.

Jesús M. Martínez Sosa

lunes, 26 de marzo de 2012

Sebastián Galán medalla de plata en disco

El pasado sábado 24 de marzo tenía lugar en Baza (Granada) el XV CAMPEONATO DE ANDALUCÍA DE LANZAMIENTOS DE INVIERNO-VIII MEMORIAL JOSÉ LUIS MARTÍNEZ. Un atleta del Club Atletismo Coria había conseguido hacer la marca mínima que le permitiría participar en el mismo, Sebastián Galán era nuestro representante que conseguía por primera vez que un atleta coriano participase en un campeonato absoluto de lanzamientos, con esa ilusión viajó el atleta coriano pero el resultado sería aún mejor.

Sebastián Galán, a la izquierda, Subcampeón de Andalucía lanzamiento de  disco

En un gran concurso con sólo un nulo, Sebastián consiguió alcanzar su mejor lanzamiento en el segundo de los intentos obteniendo mejor marca personal con un tiro de 31,84 metros, marca que repetiría de nuevo en el sexto y último intento y que sólo superaría el atleta del Cuevas de Nerja-UMA, Mihai Stet, que con 37,24 metros se hizo con la medalla de oro, siendo la plata y por tanto el subcampeonato para Sebastián Galán Cordero.

La marca realizada por el atleta coriano tiene aún más mérito dadas las condiciones climatológicas en la que fue conseguida ya que, la lluvia que cayó durante todo el día hacía muy difícil mantener la estabilidad en el círculo de lanzamientos lo que impidió una marca aún mejor.

Resultados completos:
http://www.fedatletismoandaluz.net/index.php/resultados-pruebas-federadas/doc_download/4809-campeonato-andalucia-lanzamientos-de-invierno-qviii-memorial-jose-luis-martinezq-baza-24-03-2012.html

miércoles, 21 de marzo de 2012

Oviedo, campeonato de España Cadete

El pasado fin de semana tenía lugar en Oviedo el campeonato de España de atletismo en pista cubierta en categoría cadete, después de muchísimos años, un representante de la Escuela Municipal de Atletismo de Coria del Río había conseguido clasificarse para un campeonato de España, y además, tenía posibilidades de medalla, Isabel S. Grau era la representante coriana y participaría en la prueba de 60 metros lisos.

Isabel ganando su serie.

Isabel tuvo un comportamiento extraordinario, pasando sin ningún problema las eliminatorias previas y posteriormente la semifinal, para presentarse en la mañana del domingo en una final muy abierta y donde podía pasar cualquier cosa. Y así fue, pasó lo peor que podía pasar, salida nula de nuestra pequeña representante por moverse en los tacos y descalificación que le impidió disputar el triunfo, que se llevó la atleta de C.A. Mollet Ingrid A. Bocanegra con un tiempo de 7:80 y donde su mejor marca de 7:93 le hubiesen llevado a la medalla de bronce.

Gran actuación de todos modos y bonita y fructífera experiencia, aunque amarga al final, que seguro que Isabel asume con inteligencia para afrontar futuras competiciones nacionales que pronto vendrán. Próxima cita los nacionales al aire libre de la próxima primavera-verano.

Más información: 

Por otra parte, el sábado 17 de marzo, tenía lugar en la vecina localidad de Palomares del Río, su tradicional carrera popular donde la Escuela Municipal de Atletismo de Coria aportó una gran cantidad de atletas, que en un número de 38 participantes, allí se dieron cita, obteniendose un total de 14 podios, de los cuales, 7 fueron primeros puestos, 4 segundos y 3 terceros.


Gran representación de la EMA en Palomares del Río 

lunes, 19 de marzo de 2012

V Travesía Coria-Rocío - 2012

Me resulta difícil encontrar un calificativo para lo vivido el sábado sin ser subjetivo, impresionante, magnífico, extraordinario, cualquiera de esos tan recurrentes puede valer.

El año 2012 ha sido el que ha traído consigo la 5ª edición de la Travesía Coria-Rocío, atrás quedaban rumores y comentarios que decían que no se celebraría, el club atletismo Coria siempre ha tenido la intención de que se celebrara y así ha sido, este año, sin nadie que tomara la iniciativa en su organización y sin medios para igualar la misma, no había premios, ni regalos, ni inscripciones, ni apoyo en el recorrido, ninguna parafernalia y ningún ornamento pero, quizás haya sido, y esta es mi opinión personal, la mejor de las celebradas hasta ahora. Ante la falta de la comisión organizadora de otros años que pudiera asegurar unos mínimos, sobre todo de seguridad, se decidió abordar de una forma interna y limitada a los miembros del club, aunque sin cerrar la puerta a nadie con interés de unirse a ellos.


7 de la mañana del 17 de marzo de 2012, un año después y a la misma hora, cafetería Oli, Plaza del Rocío de Coria, esta vez no hubo cohete pero si estruendosos petardos lanzados por el gran Mixto, "Quillo, te quieres estar quieto que vas a despertar a la gente", 11 personas que salen corriendo hacía la aldea del Rocío en autosuficiencia total, entre ellos una sola mujer, por delante quedaban 51 largos kms, algunos ciclistas del club y acompañantes de alguno de los nuestros se unen a ellos, la 5ª Travesía empezó.

Antes de la salida, Plazoleta Virgen del Rocío


El día fue magnífico para correr por la temperatura agradable y por las nubes, que hicieron que el sol no apareciera hasta el final del recorrido de aquellos que tardaron algo de más tiempo. A las 9 de la mañana, desde el polideportivo de Villamanrique salían los andarines del club, aquellos 8 que por un motivo u otro no pueden abordar la travesía entera corriendo, abandonan el pueblo sevillano para, tras pasar por la venta Mauro, coger la Raya Real donde, los corredores los van superando poco a poco, primero Mixto con Pentinel y luego van llegando poco a poco todos los demás, gritos de ánimo hacia nuestros compañeros y primeros síntomas de emoción, la Raya está muy difícil, mucha arena y, sobre todo, un tráfico infernal de carros, caballos y todoterrenos de la peregrinación de una hermandad. También en Villamanrique se han incorporado Velasco y Solano a la carrera a pie para hacer un total de 21 "peregrinos andantes", en el polideportivo dejábamos un pequeño avituallamiento que entregarían algunos de nuestros familiares, agua, isotónico, barritas, plátanos, los corredores lo merecían.

Precioso camino, precioso esfuerzo que duró 4 horas y 21 minutos para el primer corredor del club atletismo Coria que llegó a la Casa de Coria en Rocío, el gran José Fco. Barragán "Mixto", esta vez sí, poco después llegó su compañero Manuel González Pentinel, aunque el tiempo y el orden era lo de menos, todos los corredores llegaron, unos antes y otros después pero todos llegaron, destacar la actuación de Margarita González, la única mujer corredora que empleó 6 horas en completar el recorrido (y es que el marido la cuida muy bien y está mejor conservada para la edad que tiene...), y destacar también a José Miguel Romero que era la primera vez que se metía en un berenjenal de tantos kms y que pudo acabar minutos después.

Margarita González Mora a su paso por San Diego


Al rato, tras 22 kms y después de 4 horas y 37 minutos desde su salida en Villamanrique y 6 horas y 29 minutos después del bocinazo de salida en Coria, hacían su llegada en grupo, tal como salieron, los caminantes, los andarines, los componentes del grupo senderista "El mosto" y también pertenecientes al club atletismo Coria, que hacían su llegada a la casa coriana siendo recibidos con aplausos por los que ya hacía rato que habían llegado, intercambio de emociones, emociones que darían paso a una gran convivencia entre amigos.

Vado de Quema
De izda. a dcha. Juan M. de la Rosa, Joaquín Valero, Mixto, Domingo Lago, Javier Trinidad, Sebastian Romero, Kiki Benítez, Manuel González "Penti", Juan J.Guisasola (abajo)

Esta vez no había un almuerzo organizado y esperando a ser servido, cada grupo, cada persona dispuso sobre las mesas todo lo que consideraron necesario aportar, la famosa paletilla negra de Mixto, queso, aliños, tortillas, empanada, ensaladilla, filetes empanados, carne a la brasa, salmorejo, la carrillada de Juan Manuel de la Rosa "Can" que quitaba el "sentío" y el potaje de Velasco; comida y bebida para dar de comer a otros tantos más como los asistentes, para terminar, pastelitos, tartas, cafés del bar de al lado y unos gin tonics superpijos preparados por el Sr. Trinidad, sinceramente pienso que se superaron todas las expectativas y todos los presentes no fuimos más que satisfechos con la jornada de convivencia que habíamos tenido la suerte de sentir.

Comida de convivencia en la Casa Hermandad


Una vez más la Hermandad del Rocío de Coria cedió sus instalaciones en la aldea al club de atletismo Coria para poder celebrar la convivencia postravesía, una gran ayuda porque pudimos disponer de todas las dependencias con libertad, hasta sentirnos en nuestra propia casa y como tal la cuidamos, baños, cocina, sillas, mesas, salón, patio.... todo a nuestra disposición, muchas gracias desde aquí a la Hermandad, y a las personas que se han preocupado porque esto se pueda celebrar, en especial a nuestro Carlitos, Juan Carlos Gómez Regaña cuyas gestiones lo han hecho posible.

Plano recorrido:  Coria del Río -  Rocío

Y ahora sí, después de la experiencia vivida, y con un año de antelación, puedo asegurar que la 6ª Travesía Coria-Rocío se volverá a celebrar. 

Fco. José Herrera

domingo, 18 de marzo de 2012

VI Carrera Popular Villa de Palomares y XXIV Carrera Popular San José

El sábado 17 de Marzo tuvo lugar la VI Carrera Popular Villa de Palomares, una  prueba de 7.500 metros donde el vencedor fue Ignacio Iglesias Castro  con un tiempo de 00:23:40.

Gran participación de atletas del Club Atletismo Coria, donde cabe destacar las actuaciones de Francisco Pablo Morán Rocha, con un tiempo de 00:24:07, 5º en la general y 4º en la categoría de sénior, así como de Ramón Quintero Japón y Francisco Quintero Japón que con un tiempo de
00:25:51 fueron 3º  y 4º clasificados en la categoría de veteranos.


Francisco Pablo Morán Rocha en el discurrir de la prueba

Destacada actuación en categoría masculina de los junior Juan Márquez Durán y Sergio Novo Moya, 3º y 4º respectivamente. En categoría junior femenina Ana María Gómez Gómez fue 1ª de su categoría.


El Domingo 18 de marzo, se disputó  la XXIV Carrera Popular San José de la Rinconada con una distancia de 11.000 metros, el vencedor de la prueba fue Jesús Brenes Gómez, con un tiempo de 00:34:54. En total cinco fueron los atletas del Club Atletismo Coria, el primero de ellos en pisar línea de meta fue Felipe Guisasola Alfaro con un tiempo de
00:51:58

jueves, 15 de marzo de 2012

XVII Carrera Popular Villa de San Juan de Aznalfarache

El pasado domingo 11 de Marzo, tuvo lugar la XVII Carrera Popular Villa de San Juan de Aznalfarache, una prueba de 11.500 metros con un recorrido bastante exigente donde el vencedor fue Mauri Castillo con un tiempo de 00:36:02.

Un total 11 atletas del Club Atletismo Coria, son los que estuvieron presentes, entre ellos destacó la actuación de Rafael Pajares con un tiempo de 00:38:33, 7º puesto en la general y 4º en la categoría de Sénior, los siguientes en cruzar la línea de meta fueron Francisco Pablo Morán con un tiempo de 00:40:16, 6º en la categoría de Sénior. En categoría veterano B Juan Miguel Recacha y José Francisco Barragán "Mixto" fueron 2º y 3º respectivamente con tiempos de 00:41:18 y 00:41:21.



El domingo también tuvo lugar en Sevilla el II Circuito Divina Pastora con un recorrido de 10.000 metros. El vencedor de la prueba fue Oumellal Jaouad con un tiempo de 00:30:04, contándose con la  participación de nuestra atleta Kasia Kosinska que terminó en un tiempo de 00: 48:16.

Por otra parte resaltar que nuestra amiga Carmen Valle fue campeona de España veteranos W35 de 3000 metros en pista cubierta el pasado fin de semana en Zaragoza, además, la atleta coriana del Ohmio Arahal fue medalla de bronce en el 1.500. El Club Atletismo Coria le da la mayor de las enhorabuenas. Aquí os dejamos la carrera:



miércoles, 14 de marzo de 2012

CONTINÚAN LOS ÉXITOS DE LA ESCUELA MUNICIPAL DE ATLETISMO

El pasado sábado, 10 de marzo de 2012, se celebró en Punta Umbría (Huelva) el CAMPEONATO DE ANDALUCIA DE DUATLON DE MENORES en el que la Escuela Municipal de Atletismo de Coria del Río tenía un ilustre representante en la categoría Alevín Masculino. CARLOS GONZALEZ LOBATO participó y ganó su prueba proclamándose CAMPEON DE ANDALUCIA. Venció con cierta holgura y además lo hizo en cada uno de los parciales. El primero de carrera a pie de 1000 ms, el segundo de ciclismo de 4000 ms y, por último, de nueva carrera a pie recorriendo otros 500 ms. El tiempo empleado por nuestro atleta en el total de la prueba fue de 13:39, aventajando al 2º clasificado en 37 segundos.



También el sábado tuvo lugar la 3ª Jornada de Atletismo en Pista y Jugando al Atletismo para categorías desde Prebenjamines a Cadetes y donde la Escuela Municipal de Atletismo presentó uno de los equipos más numerosos con 30 participantes, quienes consiguieron varios puestos de honor en esta competición de promoción del atletismo en pista. Más información aquí http://emacoriadelrio.blogspot.com/2012/03/3-jornada-circuito-provincial-atletismo.html

Por otra parte, numerosa participación de la Escuela de Atletismo el domingo 11 en San Juan de Aznalfarache en la carrera popular A.David Jiménez Pentinel. Los resultados más destacados fueron las victorias de Antonio Carlos Fernández Plata en categoría alevín masculino; Antonio Manuel Vázquez Vega en categoría infantil masculino y Paula Rubio Casado en categoría infantil femenino.

El próximo fin de semana, tendrá lugar en Oviedo el campeonato de España de pista cubierta en categoría cadete con la participación de la coriana campeona de Andalucía, Isabel S. Grau, merced a las magníficas marcas obtenidas en lo que va de temporada en la prueba de 60 m.l.  http://emacoriadelrio.blogspot.com/2012/03/campeonato-de-espana-cadete-en-pista.html

lunes, 5 de marzo de 2012

3 Campeones, 1 Subcampeonato y una sensacional actuación de la E.M.A.

Una vez más Antequera fue el pasado sábado 3 de marzo de 2012, centro neurálgico del atletismo andaluz, celebrándose el campeonato de Andalucía Infantil y Cadete, los mejores clubes y atletas andaluces de ambas categorías se dieron cita en el precioso pueblo malagueño y como no podía ser de otra forma, una representación coriana de hasta 9 pequeños atletas de la Escuela Municipal de Atletismo de Coria del Río.

De izquierda a derecha Paula, Amalia, Ana, Isabel, Álvaro, Antonio Manuel, Fco. Javier, Rafael y  José Fdo.

El nombre de Coria y de su escuela de atletismo resonó a lo grande durante todo el día en el precioso pabellón cubierto antequerano, la calidad de todos los atletas corianos quedó patente sobre el tartán, obteniéndose un total de 4 medallas, 3 de oro y una de plata, y con un rendimiento general admirable.

Esplendorosa Isabel S. Grau que con una autoridad aplastante arrasó en la prueba de 60 metros lisos cadete, proclamándose campeona con un tiempo de 7:96.

No menos magnífico estuvo Rafael Navarro, que con un magnífico tiempo de 7:92 ganó la misma prueba de 60 m.l. pero en categoría infantil, otro campeón de Andalucía.

El tercer oro vino de las piernas de Antonio M. Vázquez, en realidad no solo vino de sus piernas también de su cabeza, calidad, potencia y velocidad final para ganar y hacerse con el campeonato de 500 m.l. con un tiempo de 1:20:04.

La guinda vino en forma de medalla plateada que se colgó Ana Rubio en la prueba de 300 m.l. en una carrera magistral que nos demuestra la veteranía y calidad que va poco a poco adquiriendo Ana, subcampeona de Andalucía con un tiempo de 44:26. Mucho tuvo que ver la labor del director de la EMA en esta medalla porque una reclamación a tiempo supuso que cambiaran los injustos criterios de clasificación que hubieran dejado a Ana fuera de la final con el tercer mejor tiempo de todos los atletas, realizado en semifinales.

Pero no solo fueron estos cuatro campeones los participantes, ya que otros 5 atletas más habían conseguido la mínima de participación y su concurso fue más que notable en todos los casos, estando siempre en las marcas previstas, así, de sombrerazo fue la actuación de nada menos que 3 lanzadores de peso, Fco. Javier Galán (7,93 m. Puesto 11º), José Fdo. Jiménez (11,43 m. Puesto 4º) y Amalia Sánchez (8,89 m. Puesto 6º). Paula Rubio fue la representante infantil del 500 lisos, gran carrera de Paula obteniendo un 5º puesto y un tiempo de 1:27:07. La desgracia se cebó con Álvaro Sierra que quedó fuera de la final de 300 m.l. por una injusta composición de las semifinales por parte de los jueces agrupando a todos lo favoritos en una, esta vez no prosperó la reclamación presentada, pero, a pesar de todo Álvaro consiguió mejorar su marca yéndose hasta los 40:32. Los campeones Antonio M. Vázquez y Rafael Navarro también participaron en triple salto y 500 m.l. respectivamente, pero el cansancio de las otras pruebas les impidió obtener un mejor resultado, aún así 6º clasificado y 9,43 m. Antonio M. y 5º puesto y 1:24:37 Rafael.

Espectacular el trabajo realizado con estos pequeños que en un par de años se han colocado a la cabeza del atletismo andaluz y quien sabe si en el próximo campeonato de España en Oviedo tenemos gratas noticias a nivel nacional.


En el ámbito popular, el pasado 28 de febrero tenía lugar la carrera popular Villa de Cantillana, donde 13 representantes del C.A.Coria estuvieron presentes con gran rendimiento de todos pero, en especial de Fco. Pablo Morán y M. Jesús Pérez entrando en los puestos 21 y 38 y realizando unas magníficas marcas de 31:02 y 32:34 respectivamente en los 8.700 metros en una prueba donde el ganador fue Francisco Hormigo con 28:46.

jueves, 1 de marzo de 2012

Juan Miguel Recacha: “El día del maratón es, para mí, un día de felicidad”

Juan Miguel Recacha, al paso por el kilómetro 39, antes de entrar en el Alamillo. A la derecha, en bicicleta, Manoli, su mujer
El amor, o algo así, empujó a Juan Miguel Recacha (Coria del Río, 1963) a ponerse a correr hace unos 30 años. Y desde entonces, salvo por los imperativos de las lesiones, no ha parado. Está casado con Manoli, con la que tiene un hijo y una hija. Trabaja como rectificador en los talleres del Ejército del Aire en Maestranza Aérea, en Tablada. Es, sin asomo de duda, hombre de larga distancia. Tranquilo, metódico, detallista y constante. Piensa las respuestas, pero, al igual que hace corriendo, cuando arranca a hablar no se detiene. Disfruta corriendo tanto como hablando de correr. El maratón, que a tantos hace sufrir, es su distancia, su disfrute. Lo tiene domado. Y para ello, además de ejercitar el físico, ha tenido que ejercitar también la mente, esa vaga compañera que no quiere sufrimientos, ni dolor y que constantemente pide que la dejen en paz. Su mente ya está acostumbrada, no habla, no pregunta en el día a día. Sólo lo hace el día de la carrera. Pero Recacha va preparado: la manda a callar, la distrae y sigue adelante. Y al final vence. Siempre vence. Porque poderle a la mente y no plegarse a sus sugerencias es vencer. Porque llegar a la meta con ganas de llorar y reír a la vez es vencer. Y Recacha ha vencido muchas veces. La última, el día 19 de febrero, cuando acabó en el puesto 118 del Maratón de Sevilla, cruzando la meta con un tiempo de 2.49,22, a sólo 50 segundos de su mejor marca, lograda en el año 2007 también en Sevilla. Cumplió con creces.

Son las cinco de una tarde soleada y tranquila. Juan Miguel Recacha abre la puerta de su casa con una amplia sonrisa. Se le ve feliz. Recompensado. Manoli sale al gimnasio. Su hijo sale a correr. Aquí, quien no corre… pedalea. Unos cafés y unos dulces nos aguardan sobre la mesa de la terraza. Y hablamos de correr. Sobre todo, de correr maratones…

-¿Qué fue lo que te incitó a correr?
-Uff. Hace ya tantos años de esto que ni me acuerdo. Porque hace ya unos 25 ó 30 años que estoy corriendo. Lo que pasa es que tuve muchos baches, me lesioné mucho. Pero llevo muchos años. Fíjate, todavía estaba soltero y llevo 27 años casado. ¿Qué me empujaba? Pues supongo que lo que a todo el mundo: el estar en forma, el sentirse bien con uno mismo físicamente… y mentalmente también, porque correr te aporta muchas cosas...

-¿Pero cuál fue el detonante? Algún referente tendrías…
-No, referente no. Creo que lo que más me impulsó fue Manoli, que hoy es mi mujer, que corría con Rogelio. Y quizás por cruzarme más con ella, por verla más a menudo… Creo que había algo de ligue ahí… (Risas). Quizás, ¿eh? Tampoco te puedo asegurar que fuera exactamente eso.

-¿Empezaste y te fuiste directamente a la larga distancia?
-No, qué va. Tardé muchos años en correr mi primer maratón. Estoy operado de periostitis. Cada vez que me ponía fuerte, cuando iba a empezar a preparar el maratón, me venía una lesión. Y hasta que no me operé no empecé a cogerle el tranquillo al maratón… En total he corrido diez maratones y las diez casi consecutivas, así que he estado al menos los quince primeros años sin correr ninguno.

-¿Competías entonces en carreras más cortas?
-No, no. No competía mucho. Corría por mantenerme. Tenía muchos altibajos, de correr cuatro meses y parar cinco. Cosas así. No era atleta.

-Entonces, una vez que está todo en orden, que te operas, que alcanzas una rutina y una regularidad en los entrenamientos, ves que tu distancia es el maratón…
-La verdad es que es la prueba que más me gusta. Hice pruebas más cortas, pero no me gustan. La media maratón no me gusta mucho. Pero el maratón sí. Y tengo muy buenos recuerdos. No sé cuánto tiempo estaría en pruebas cortas, pero sí sé que el maratón es, con mucha diferencia, lo que más me gusta.


"Mi primer maratón fue un trauma. Me paré no sé cuántas veces. No sentí la felicidad del maratoniano"


-¿Y qué tiene el maratón para que te guste tanto?
-Yo qué sé. Tiene tantas cosas… (Pausa para beber agua).

-Bueno, pues vayamos por partes: está el aspecto físico, el mental, los entrenamientos, la familia, la propia carrera… ¿Por dónde empezamos?
-A ver, voy a tratar de recordar. En el primer maratón que corrí no terminé siendo un maratoniano. Estaba muy fuerte, pero empecé a correrlo y fui muy precavido, poco ambicioso, me instalé de la mitad hacia atrás entre todos los participantes. Y yo, que como te he dicho estaba fuerte, empecé a ver cómo me adelantaba gente que iba andando. Para mí aquello fue un trauma, porque la mente me decía “párate, párate”. Y me paré… Me paré una vez y para qué te voy a contar. No sé cuántas veces más pararía. Lo terminé en 3.25. Llegué a meta, pero yo no sentí la felicidad esa que me decían que sentían los que acababan su primer maratón. No la sentí. Me había parado muchas veces y no le di importancia. Pero el segundo maratón fue… Ufff. Hasta se me ponen los vellos de punta al recordarlo.

-¿Fue en Sevilla?
-Sí, yo siempre he corrido en Sevilla menos una vez en Málaga. Y en ese segundo maratón ya hice 2.52, corriendo bien, clavando los tiempos… Al final fue esa alegría inmensa, que es indescriptible, que cuando llegas a meta te entran ganas de llorar… Eso lo sentí en ese maratón. Eso sí. Me acuerdo perfectamente. Son tantos sentimientos, tanta preparación, dos meses que te llevas con la mente puesta todo el día en el maratón… Y que llegue ese día, termines la carrera y la termines bien… Es una felicidad muy grande.

-¿A qué le das más importancia a la hora de afrontar un maratón? ¿Qué es lo que no se te puede escapar de las manos y que tenga que estar bajo estricto control?
-Siempre hago dos meses de preparación específica. Ya lo único especial que hago con vistas al maratón son sólo las tiradas largas. Ya no hago series de 2.000 ni de 5.000, como antes. Eso ya lo tengo olvidado. Ahora hago series de 500 y tiradas largas de dos horas. Así que lo que llevo amarrado es el kilometraje. En esos dos meses puedo hacer 100 kilómetros a la semana. Entonces ya voy con suficiencia y con la confianza de que voy a terminar la carrera. A lo mejor me voy a morir si llevo un ritmo muy elevado, pero la mente no me va a obligar a pararme ni a hacerme creer que eso es demasiado para mí… Ya la mente tiene muchos kilómetros encima, ya que hago semanalmente tres tiradas de dos horas, unos 30 kilómetros, a un ritmo casi de maratón. Muchas tiradas de 1.30 ó 1.40. O sea, que hay que llevar encima tiradas largas, muchas tiradas largas.

-Bueno, pues estamos en el día de la carrera, ¿cuándo decides si arriesgas o te quedas?
-Huy, eso no se sabe. Yo, por lo menos, no lo sé. Yo siempre he dicho que este año iba a arriesgar, pero el día anterior ya estaba diciendo “qué va, no, Juan Miguel, no lo hagas”. Entonces tiene uno muchas dudas. Yo tengo muchísimas dudas. Incluso llegué a salir este año y ya en carrera no sabía si arriesgar de verdad, “voy, no voy, voy, no voy”… Pero hubo una circunstancia dentro de la carrera que me hizo decir: “Voy”. Y de ir a cuatro minutos por kilómetro, que por otra parte quizás me hubiese ido mejor, me puse en 3.50. Y ya tiré hasta donde aguantó el cuerpo.

- Posees una mejor marca de 2.48,32 en 2007. ¿Qué recuerdos tienes de esa carrera?
-Muy buenos, muy buenos también… A ver… Yo lo tengo todo apuntado, todos mis entrenamientos. Desde que preparo maratones más o menos concienzudamente, anoto ya todo el año. Me gusta apuntar diariamente qué hago, cómo estoy, qué sensaciones tengo, los kilómetros, los ritmos… El plan de preparación de ese año lo tengo muy bien apuntado y por eso lo recuerdo mucho, porque lo comparo muchas veces con lo que voy haciendo ahora. Comparo los ritmos de los 500, de los miles, de los dosmiles… Los ritmos que llevaba entonces los voy comparando con los de 2011, 2012… Recuerdo que aquel año, además, no sufrí mucho. Este año he sufrido bastante más. Entonces pasé la primera media en 1.24,08, un ritmo bastante inferior al de este año, pero la segunda media también la hice en 1.24. Y este año, a partir del kilómetro 28 he sufrido mucho, una barbaridad. Pero entonces no.


"Puedo decir que mi segundo maratón ha sido uno de los momentos más felices de mi vida"


-Eso es lo que llaman el muro, el peor momento del maratón…
-Sí, a partir del 28, el 30, el 32, más o menos. Pero tú has corrido también maratones, ¿no?

Recacha, poco antes del kilómetro 25, en la Gran Plaza

-Bueno… He terminado uno. Y, por lo que dices, con la misma sensación que tuviste en tu primero pero media hora más lento. Acabé mal. No tengo esa sensación de ser maratoniano y es algo que quisiera tener. Pero no hablamos de mí, sino de ti. A ver, en un maratón se hace uno muchas preguntas, pero una es recurrente: ¿Qué hago yo aquí?
-Sí que te lo preguntas. Sobre todo cuando vas mal. La mente te dice: “Deja ya de sufrir”, “no corras más”… A mí me ha pasado este año dos veces. No te sabría decir en qué kilómetros, pero lo he vencido y ya está. Sí, te lo preguntas muchas veces, pero mentalmente ya uno va fuerte y está acostumbrado.

-La mente te dice: “No hagas esto, que me estás castigando”. Pero el tío sigue adelante. ¿Por qué?
-Sí, sí. Es que sabe que tiene que vencer. El maratón es más mental que físico…

-El día de la carrera…
-Sobre todo el día de la carrera. Los entrenamientos son más físicos pero también hay que acostumbrar a la mente a salir diariamente a correr… Pero el día de la carrera, entre los kilómetros 27 y 35 hay que estar fuerte mentalmente. Creo que el sufrimiento es más mental que físico. Bueno, el sufrimiento físico ya es una barbaridad, pero en ese momento hay que ser más fuerte mentalmente.

-En resumen, ¿qué tiene el maratón para que volvamos a él una y otra vez? Que acabemos un año y digamos “ya no lo corro más”, y al año siguiente estemos ahí otra vez…
-Es que es una cosa indescriptible, especial, no se puede explicar. Al menos yo no tengo palabras para explicar por qué vuelvo todos los años. Y además me gustaría correr más todavía. No sé… Es una distancia mítica… Yo me divierto muchísimo. Por ejemplo, este año, calentando en el túnel, me puse a bailar. Había por allí una charanga con cinco o seis músicos y ¡tenía una felicidad por dentro!… No sé si es porque ya ves que es el último día, el colofón a dos meses muy duros… Entonces, esa felicidad, el sufrimiento que te queda por llegar, el nerviosismo… Es un compendio de muchas cosas… Y me gusta tener esos sentimientos.

-Porque todo aquel que es ajeno a este mundo piensa…
-…Sí, “vaya gilipollas”.

-Pues vamos a explicárselo…
-Es que es difícil explicarle a alguien que no corre por qué llega uno a esos extremos. No lo va a comprender por mucho que se le diga. Hace falta ser un poco corredor para entenderlo, ¿no?

-¿Qué aconsejarías a esos corredores que aún no se han atrevido a correr un maratón? ¿Cuál sería, a tu juicio, la mejor manera de afrontarlo la primera vez?
-Un buen consejo sería que el maratón empieza a partir del kilómetro 30... Otro: que no se pare, porque no se quedará contento. Y sobre todo, que lo intente, que si algún año le sale bien va a sentir algo que no ha sentido nunca. Mira, los días más felices de mi vida son los de siempre, ¿no? Cuando te casas, cuando tienes un hijo... Pero yo también digo que mi segundo maratón fue uno de los momentos más felices de mi vida. Llegar a la meta como llegué… (Pausa) …Hay que intentarlo, que intente siempre ir controlando, que a partir del kilómetro 30 tienes que saber que la cabeza te va a mandar unos mensajes que no te los ha mandado nunca por muchos kilómetros que hayas hecho entrenando y que en ese momento tienes que ser superior a tu cabeza.

-Aparte de ese maratón, ¿qué otros recuerdos gratos tienes y qué recuerdos ingratos, que también los habrá?
-Sobre todo tengo uno que ahora me hace mucha gracia. Fue en un duatlón. Mi primer duatlón, el Alcalá Panadera, el primero que se celebró. Yo iba ese año muy fuerte. Fui con un amigo que terminaría ganando, José Manuel García Luna, un atleta de élite aquí en Sevilla. Se celebraban el duatlón y la carrera popular juntas y él era favorito para ganar la carrera popular también. Entonces, yo, que monto diariamente la bicicleta en el coche, diariamente ¿eh?, ese día se me olvidó la rueda delantera. ¡Cuando llegué me dio un coraje…! Entonces le dije al que se suponía que era mi amigo: “Déjame tu rueda, tú ganas la carrera popular y así puedo correr yo el duatlón”. Y es que, viendo luego los tiempos, yo podía haber ganado el duatlón. O por lo menos, haber quedado segundo. Eso nunca se me quitará. Pero no quiso darme la rueda. Cuando lo veo se lo recuerdo siempre. (Risas). Porque sigue siendo mi amigo, ¿eh?

-Hay algún compañero que me ha dicho: “Oye, ¿Recacha cuándo entrena? Porque yo no lo veo nunca entrenar y luego llegan las carreras y está el tío fino”…
-Es verdad. Y tiene fácil explicación. Yo entreno por las mañanas y además lo hago en Sevilla, en el parque de María Luisa. Pero no para las tiradas largas. Hago vueltas, series… Por la tarde también entreno, pero en bicicleta. También he tenido una suerte con los entrenamientos: yo rodaba a 4 y algo, pero García Luna, que es militar, llegó destinado a Maestranza Aérea, donde trabajo. Yo tenía puesto el cartel de una carrera y entonces preguntó: “¿Aquí quién es atleta?”. Le dije que yo y me preguntó cuál era mi ritmo y yo le dije que iba a cuatro minutos. Yo iba a más de cuatro, pero le dije a cuatro. Y se echó a reír… Claro, el tío va a 3.20, a 3.10… Y, bueno, he entrenado mucho con ese chaval y me dio un empujón grande. Yo ya tenía conocimientos de series y tal, pero entrenar solo no es lo mismo que entrenar con alguien que además es mejor que tú… Y ya no he parado. Luego vino otro amigo mío, Gabriel Campos, que también tiene una calidad impresionante. Pero ahora entreno solo, porque él no puede. Entrenar con gente mejor me ha venido muy bien.

-¿Cómo se han portado las lesiones?
-Pues desde que me operé de la periostitis, nada. Un poco de piramidal, un poco de tendón de Aquiles, pero que me han permitido correr. Como tengas una lesión que no te deje, es muy difícil entrenar. Sobre todo series. Puedes rodar, pero, también te puede pasar que fuerces otras zonas y te lesiones en otro lado. Una cosa que me ha beneficiado mucho es la bicicleta.

-¿Qué te ha dado la bicicleta?
-Pues creo que me está permitiendo correr todos los días sin lesionarme. Desarrollas unos músculos que no desarrollas corriendo. Estoy más fuerte muscularmente, que tampoco es muy bueno, porque el músculo necesita más oxígeno, pero a mí me ha ido bien. Si yo me lesionase ahora y tuviese que dejar de correr, para mí sería un trauma grave. Pero ya con la bicicleta tengo esa alternativa. Además tengo grupos de ciclistas de montaña, de carretera, hay un ambiente muy bueno. La bicicleta engancha bastante más que el atletismo, quizás porque se hace más en compañía.

-Claro, con la bici puedes variar más, cambiar los recorridos y explorar caminos nuevos. Corriendo es todo más limitado…
-Es muy bonito. Tiene sus desventajas: necesitas más dinero, más tiempo, el mantenimiento, la limpieza… El atletismo tiene las zapatillas y a correr. (Pausa). Además, en atletismo el que te gana es porque está más fuerte que tú. En la bici no, ahí hay que ser un tunante, hay que ser listo, hay que ir con mala leche, “qué me puedes dar para ahorrármelo yo”, “ojalá te caigas”… Es otra cosa. El atletismo es más sano. Sobre todo a la hora de competir.



"Le prometí algo a mi hijo y lo cumplí. No quería fallar por él. Él me ha dado fuerzas para no desfallecer"


-Bueno, pues vamos a centrarnos ya en este último maratón. Recapitula. Nos situamos antes de la carrera. ¿Qué sensaciones tienes? ¿Qué piensas que vas a hacer?
-Al principio, muchas dudas. Lo había preparado bien y me encontraba fuerte. Llevaba un mes diciendo que iba a arriesgar. En los maratones anteriores había hecho 2.51, 2.52 y 2.50. Yo me muevo en esos ritmos y me lo paso estupendamente en un maratón. Me divierto. Pero quería bajar de ahí. Estaba en esas dudas, arriesgo o no… Total, que se me pegó Cardito en el kilómetro 2. Él iba a arriesgar también, pero yo sabía que no iba a arriesgar tanto como yo. Yo creo que él pensaba ir a 4 minutos el kilómetro o por ahí. Entonces me dije: “¿Qué hago? ¿Me pongo ya a lo que quiero ir?”. Más dudas todavía. En el kilómetro 4 ó 5 cogimos al Mixto y entonces pensé: “Bueno, si me voy ahora, al menos se quedan acompañados los dos”. Y en ese momento cambié el ritmo. Me puse a 3.50 y lo mantuve hasta el 24 o el 25. Y ya tenía que arriesgar.

-Y entonces empieza el sufrimiento…
-Yo siempre voy acompañado de mi mujer, que va con la bicicleta, que me facilita los geles y demás. Pero los kilómetros empezaron a hacerse cada vez más largos. Pasé la media en 1.22,43, el segundo maratón en el que he pasado la media más rápido. Y me dije que tenía que intentar no perder mucho en la segunda media y puse otra vez el reloj a cero. Pero ya en el 26 ó 27 el ritmo no era de 3.50, ya estaba en 4.05. Entonces traté de distraer a la mente tocando los botones del reloj, tanto que ya no sabía qué botones tenía que pulsar. Ya estaba pasando los kilómetros en 4.15, 4.10, 4.12… El más lento fue de 4.17. Se me iban pasando muy lentamente los últimos kilómetros. Sufrí una barbaridad. Todos los años son diferentes, pero yo creo que ha sido el año que más he sufrido.

-Estás hablando de unos tiempos en los que yo, y muchos como yo, decimos: “Qué barbaridad”.
-Bueno, depende. Si se lo preguntamos al Mixto, por ejemplo, pues no es una barbaridad.

-Y ahora miremos al que quedó segundo, Alberto Suárez, un asturiano, ciego, que hizo 2.23,24.
-Qué barbaridad. 2.23. Pero no era ciego del todo, ¿no?

-No. Pero es paralímpico… ¿Con esas condiciones se nace o eso lo fabrica uno?
-No. Eso hay que fabricarlo. Bueno, habrá gente que venga con más gracia que otra. Pero yo me lo he tenido que trabajar muy concienzudamente. Creo que eso se hace, pero también creo que no es tan complicado. Yo no soy, ni física ni mentalmente, nada extraordinario. En ese aspecto soy muy normalito. Pero tengo una cosa que es buena: la constancia y la regularidad. Entreno todos los días de la semana. No descanso ni uno. Sólo el sábado, pero ese día me hago cuatro horas y media de bicicleta de montaña con los amigos, que están fuertes. Y los domingos, o bien hago ciento y pico de kilómetros en bicicleta de carretera , o bien corro. No descanso ni un día. Eso a la larga te da mucho. Y si tienes un pelín de inquietud, de motivación, y te encuentras harto de hacer siempre los mismos tiempos, con un poco de información, que hoy eso está a la orden del día, y sufriendo un poquillo en los entrenamientos, en un año o año y pico mejoras. Ir a cuatro minutos no es difícil. Habrá gente a la que le cueste más que a otra, pero no lo veo complicado. Entrenando diariamente, son ritmos asequibles.

-¿Y ese récord local de Francisco Herrera de 2.36 también es asequible?
-Ojú. Ojalá pudiera él repetirlo, ¿no? O por lo menos, correr otro. Pero es impresionante. 2.36 no se consigue con cualquier cosa. No sé cómo llegaría a hacerlo, porque eso no lo ha contado en ningún lado. Por lo menos yo nunca he visto escrito qué hizo para hacer esa marca. Esas cosas para mí son importantes. Con eso me quedo. Hombre, las sensaciones también, pero seguro que las sensaciones mías serían diferentes a las suyas si yo consiguiese llegar ahí. Pero me gusta saber cómo se consiguen las cosas, qué problemas surgen y todo eso…

Por la Cartuja a pocos kms de la meta
-¿En qué piensas cuando corres?
-Este año tenía un pensamiento especial. No quería fallar por mi hijo. Ese ha sido el pensamiento que más fuerza me ha dado cuando ya estaba la cosa debilitada. Fue algo que le prometí… Y lo cumplí. Y también hay otras cosas menores… Tomo café en el taller con unos compañeros, por lo menos somos ocho. Y fregamos dos nada más. Y me hice una apuesta con el otro que friega: si bajaba de 2.50, él tenía que fregar durante un mes. Y eso también se me vino a la mente durante la carrera. (Risas). Pero sobre todo ha sido mi hijo el que me ha dado fuerzas para no desfallecer y no ponerme en 4.30. Otros pensamientos: canto mucho, soy muy cantarín, incluso en voz alta, digo y hago muchas tonterías, me evado mucho. Se dice que evadirse en los entrenamientos es bueno hasta cierto momento, porque si te evades mucho pierdes el ritmo. Te puedes evadir para quitarte el sufrimiento, pero no tanto como para perder el ritmo. Y a mí me gusta evadirme. Mira, en casi todos los maratones he ido con gente como Pedro Mesa y con otros y siempre estoy dándoles ánimo, contando chistes… Voy siempre así. Me gusta mucho hablar. Pero, sinceramente, también lo hago por egoísmo, por evadirme, porque me viene bien evadirme del sufrimiento que pueda llevar.

-O sea, que corres y disfrutas…
-En el maratón sí, pero yo en las medias nunca he disfrutado. El ritmo es un poco agónico. Va uno con carencias de oxígeno y no disfruto. Pero los primeros 25-30 kilómetros del maratón son un disfrute. Voy contando chistes, voy cantando… Normalmente, ¿eh? Porque este año sólo he llegado a dos canciones. (Risas). Pero normalmente voy alegre, voy espléndido, con ganas de bromear con la gente. Hasta el 30, que ya empieza uno a sufrir. Pero bueno ya piensas que queda poca distancia... Pero, en general, para mí es un día de felicidad… Un poco también como te he dicho antes, porque es el último día de dos meses de preparación muy duros, en los que siempre hablas de maratón, piensas en el maratón, vives para el maratón. Pero una media es otra cosa. Es un ritmo más elevado y no me gusta, porque no puedo hablar, ni bromear… Y piensas, “¿todavía voy por el 15?”.

-¿Volverás el año que viene?
-Ahora entro en otra categoría, porque el año que viene cumplo 50 años. Es una pena porque si este año hubiera tenido los 50 hubiera quedado segundo de mi categoría. Así que para el año que viene tengo que estar igual o un pelín mejor. Este año se ha dado la circunstancia de que no ha corrido gente de más de 50 años con buenas marcas, porque años atrás he mirado y había gente de 2.37. Pero este año, el primero ha hecho 2.48, el segundo 2.51 y el tercero 2.54. Y si el año que viene se dan las mismas circunstancias, tengo que estar bien para estar ahí otra vez… Porque, oye, soy competitivo y también me gusta ganar ¿eh?

Jesús M. Martínez Sosa
Fotos: Luciano Zambrano