miércoles, 18 de marzo de 2015

VIII Travesía Coria al Rocío

El pasado sábado 14 de marzo, tenía lugar una nueva edición de la Travesía Coria-Rocío, han pasado ocho años desde que varios compañeros del Club Atletismo Coria quisieron hacer en solitario esta aventura en una iniciativa prácticamente privada, desde ese 2008 el interés del Club Atletismo Coria por mantener un evento de estas características ha perdurado por encima de las personas y por encima de todas las circunstancias de uno u otro tipo. Desde esa primera iniciativa, la Travesía Coria al Rocío se ha convertido en un modelo para muchas organizaciones y entidades, desde Sevilla, desde Salteras, desde Almonte,... Por eso nos sentimos orgullosos de haber dado a conocer esta gran posibilidad de disfrutar de nuestro entorno.

Así es este evento, una peregrinación deportiva al Rocío diseñada para que todos, con un mínimo de preparación, puedan disfrutar de hacer deporte en un entorno tan maravilloso como el que se atravesó el pasado sábado. De esa forma, entre los corredores a pie y ciclistas que salieron desde la población ribereña, los corredores a pie que consideraron hacerlo desde Villamanrique y los "andarines" que optaron también en salir a las 8:00 de la población manriqueña, un centenar de valientes de todas las edades se encontraron intentando cumplir el objetivo de llegar a la meta en la Casa de Coria.


Plazoleta Virgen del Rocío

La Plazoleta del Rocío se presentaba oscura en una mañana mañana fresca, las tenues luces que la circundan la iluminaban, además de las luces de Cafetería Oli que una vez más se unió a despedir a los corredores, y así, tras varios petardos lanzados por nuestro "Mixto" y la bocina de "Marmolman", a las 7 de la mañana se dio la salida. Los corredores superaban la veintena, a los que acompañaban numerosas bicicletas, por delante quedaban más de 50 kilómetros y la incertidumbre de cómo estarán los caminos tras la gran sequía.




A la ermita de San Diego llegaba el grupo al completo sobre las 7:45 aproximadamente, todos juntos, haciendo grupo, el tiempo no importa, la posición tampoco, sólo disfrutar.




Así se fueron cubriendo kilómetros y puntos de paso, San Diego, La Juliana, pinares de Aznalcazar, Vado del Quema (con sus respectivos bautizos), Villamanrique, la Raya Real, Palacio, puente del Ajolí y El Rocío.


La Juliana



Vado de Quema



También desde Villamanrique saldrían un numeroso grupo que cubrieron los 22 kms hasta el Rocío tanto andando como corriendo, 4 horas y media para andarines y 2 horas para corredores, horas de camino, de amistad y de disfrute del paisaje de todo un parque nacional como el de Doñana, además de convertirse en improvisados animadores de sus compañeros corredores.












Y fue pasado Palacio cuando los primeros corredores se cruzarían con los andarines, el primero de ellos Manuel Jesús Pérez que había salido a hacer media travesía, y un poco más atrás, Rafael Durán, el fondista coriano salía desde Coria e hizo una gran demostración de poderío. A partir de aquí, un reguero de deportistas seguirían llegando, a algunos le fallaban las fuerzas, otros tenían que echarse al hombro la bicicleta para poder seguir, otros andaban hasta recuperar un poco el aliento, otros se quitaban la arena de las zapatillas, y así uno tras uno se fueron acercando al puente del Ajolí para, poco a poco, y con la dificultad añadida de la arena, alcanzar las primeras casas del Rocío.












El orden de llegada es lo de menos, si el primer corredor llegó con aproximadamente 4 horas y media, una hora más tarde, llegaría el último "andarín", es lo de menos porque, el objetivo de la travesía trasciende de lo meramente deportivo para convertirse en un evento que, a la vez que solidario, quiere, por medio del deporte ensalzar y fundir los valores de nuestra naturaleza, exigir un respeto y sostenibilidad de la misma, a la vez que aderezarlo con la reivindicación de nuestra cultura.

Y una explosión de emociones tuvo lugar con cada llegada a la casa de Coria en Rocío, y cuando todos hubieron llegado, una gran jornada de convivencia tuvo lugar, una jornada para no olvidar, tan importante como para pedir a los responsables que se vuelva a repetir para que todos puedan volver a revivir tantos y tantos momentos que tuvieron lugar ese día.

Al final, objetivo cumplido, el Club Atletismo Coria consiguió reunirse una vez más en la Casa de Coria cedida por la Hermandad del Rocío de nuestra localidad y disfrutar de una magnífica convivencia anual que hace que estemos esperando la siguiente con ansia.


Popular comida de convivencia



Agradecer de nuevo a Juan Carlos Gómez Regaña su colaboración  y a la Hermandad del Rocío de Coria por todas las facilidades dadas.


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